El proceso logístico de exportación resumido en tres pasos

Exportar una mercancía conlleva una serie de procesos que pueden variar en función del producto del que se trate y la vía por donde se realice. Es distinto trasladar verduras desde una finca a desplazar calzados desde una fábrica.

De todas formas, hay unos requerimientos y procedimientos que, en general, deberán realizarse para poder exportar. En este artículo los resumimos en tres pasos.

Realizar gestiones de pre-embarque

Durante esta fase el exportador prepara su mercancía para el proceso de traslado desde el lugar donde se produce hasta su destino final: se realiza el envasado, empaquetado, etiquetado y cualquier otro proceso de terminación que requiera el producto a ser vendido en el exterior.

Es en esta etapa donde hay que hacer las gestiones de transporte: por vía aérea, marítima o terrestre. De igual manera, se deben conseguir los documentos para realizar la exportación, entre ellos:

  • Factura comercial.
  • Documento Único Aduanero (DUA).
  • Permiso o certificación de la industria (por ejemplo, certificado fitosanitario para productos agrícolas).
  • Lista de empaque.
  • Visto bueno de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).
  • Bill of Lading (B/L), si se trata de transporte marítimo. En caso de que se utilice la vía aérea entonces ha de obtenerse una Air Waybill (AWB).

Trasladar carga al puerto o aeropuerto de salida

Al menos 72 horas antes del traslado de la mercancía al lugar de salida ha de solicitarse la inspección de origen ante la Dirección General de Aduanas (DGA). En esta institución una comisión de la DNCD también realiza la pre-inspección de la carga.

Completado estos pasos, la mercancía es trasladada al puerto o aeropuerto bajo la inspección de Aduanas, la DNCD y otras instituciones relacionadas con el producto que se exporta (Sanidad Vegetal, por ejemplo, si se trata de vegetales).

Al llegar al puerto o aeropuerto desde donde saldrá la carga se hace entrega de los documentos de exportación y de la declaración de mercancía a la oficina de Aduanas.

El transportista aduanero se encargará de desplazar el envío hacia el avión o barco donde viajará.   

Trasladar la carga de la Aduanas al embarque

Quien transporta la mercancía al embarque ha de poner la carga a disposición del funcionario aduanero para que la misma sea inspeccionada nuevamente.

Luego, el exportador o agente aduanero debe enviar a la naviera o empresa de transporte internacional la declaración de exportación para que se complete el manifiesto de carga. Esta misma entidad solicita ante la Aduanas el embarque de la mercancía.

Si se trata de un barco, el agente marítimo emite un conocimiento de embarque. Este es un documento que acredita la recepción de la mercancía a bordo. Este papel también sirve de contrato de transporte para el exportador y el importador.

También ha de saldarse el flete. Este paso lo realizará el Capitán del barco teniendo a mano el B/L (Bill of Lading). Este documento también fungirá como instrumento de reclamo del importador.

Finalmente, la mercancía sale al lugar de destino.  

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